Vladimir Hernández
@bbc_hernandez
La más reciente disputa entre la FIFA y el comité organizador del Mundial 2014 se centra en la cerveza.
La FIFA quiere -insiste- que el consumo de cerveza compagine con el evento deportivo que busca estimular a los jóvenes de todo el planeta a jugar balompié.
¿Contradicción? No. Es la ley del organismo supranacional más poderoso y que menos rinde cuentas en el planeta.
En Brasil está prohibido por ley vender alcohol en los estadios. El objetivo de la legislación es evitar que la ingesta de la refrescante espumosa, más que aplacar la sed, avive la violencia. Pero uno de los principales patrocinadores del Mundial es Budweiser, socio comercial de la FIFA. De ahí que la autoridad del balompié quiera que en Brasil se cambie la ley.
Organizar un Mundial es entrar en un (controversial) acuerdo con la FIFA. Yo lo vi directamente cuando estuve en Sudáfrica cubriendo el Mundial 2010. El comité organizador de la nación sudafricana firmó un acuerdo marco de varios puntos donde el Estado prácticamente renunciaba a su soberanía.

Por ejemplo, uno de los artículos que leí del convenio establecía que las fuerzas del orden público (la policía, etc.) debían durante el mes que duraba el Mundial priorizar el resguardo de los delegados FIFA, sus socios comerciales y representantes, aún por encima de sus tareas comunes (combatir el crimen, etc.).
Cuando escuché esto no lo creí. Pensé que era una exageración más que se lee en los medios, con un toque de histeria. Cuando accedí al documento tampoco lo podía creer. Era cierto. FIFA les pide, a los países que organizan un mundial, desde el alma para abajo.
Y no solo tiene un carácter supranacional cuando de la Copa del Mundo se trata. Si cualquier gobierno -electo por la voluntad de sus pueblos- le pone el ojo a las elecciones de alguna federación de fútbol, inmediatamente la FIFA -no electa por nadie- amenaza con expulsar a la selección de las competencias de su entorno. No importa si hay sospechas de corrupción, no se acepta intervención.
¿Por qué en Brasil no se vende cerveza en los estadios? Porque es uno de los países de América Latina con más muertos por violencia en eventos deportivos.
En Argentina, otro lugar marcado por violencia en las gradas, tampoco se vende cerveza. Se prohíbe el alcohol para no incitar la violencia.
Solo que cuando de un Mundial se trata, y de sus respectivos intereses económicos, no parece que la violencia sea algo a considerar.
Siempre me pregunté por qué el hincha, seguidor o espectador de fútbol, acepta dentro del deporte semejante autoritarismo, que fuera del deporte es inmediatamente tachado de inaceptable cuando de nuestros gobiernos se trata.
No tengo respuesta para mí mismo. Pero el silencio es triste.
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